miércoles, junio 01, 2011

Cosas que pasan.







No me eches a mi la culpa por alejarme... nunca me pediste 


que  me quedara.

One more time.







Puedo aceptar el fracaso, todo el mundo falla en


 algo. Pero no puedo aceptar NO INTENTARLO.

The Time.

                    


Las MEJORES COSAS suceden cuando 

MENOS TE LAS ESPERAS.

Me puedes de punta a punta.


Eres tú mi otra parte,
no es casual ni mucho menos que tengamos tantas cosas en común.
Es tu vida con mi vida, un complemento tan perfecto.
Que ahora todo lo comprendo, te esperaba hace tiempo.
Guardándote mi amor, guardando este amor.

Porque me puedes de punta a punta,
y es que contigo todo es inmenso y mi esperanza vuelve a nacer.
Porque me puedes y a mí me gusta,
Porque superas lo que soñé.

Estar contigo es un privilegio
Hoy por ti vuelvo a nacer.
No existen dudas esta a la vista, tenemos tanta piel.
Es tu vida con mi vida, un complemento tan perfecto.
Que ahora todo lo comprendo, te esperaba hace tiempo.

Miedos con anestesia.





Miedo a envejecer, a enfermar, a morir, al sufrimiento propio, al sufrimiento ajeno.
Miedo a los demás y a uno mismo; al pensamiento, al vacío, a las mentiras, a las verdades, a las verdades de mentira. 
Miedo a la compañía y a la soledad. 
Miedo a lo desconocido, al que tienes al lado, al pasado, al futuro, al ahora, al recuerdo, a la culpa. 
Miedo a la especulación, a lo que podría haber hecho, a lo que debería haber hecho, a lo que tendría que estar haciendo, a lo que haré, a lo que no haré, a lo que nadie hará por mi, a lo que haremos juntos. 
Miedo a la nostalgia, a la tristeza, a las pesadillas, al insomnio, a las miradas, a las palabras. Miedo a la rutina, al fracaso, a la derrota, a la locura, a la inestabilidad, a lo estático, a las sorpresas. 
Miedo aleatorio, a sobrevolarte, a sobrecogerte, sobreexponerte. 
Miedo al silencio, al ruido, a la oscuridad, a la ignorancia propia, a la ignorancia ajena. 
Miedo a llorar, a ser. 
Miedo a las depresiones, a los traumas, a nuestras ideas, a las ideas de los otros, al rechazo, al dolor, al perder, a encontrar, a vivir. 
Miedo a la razón y a lo que la razón no ve; a lo invisible, a lo eterno, a lo infinito, al tiempo.
Miedo a él, a ella, a vos, a nosotros, a mi.
Miedo a retroceder, a avanzar. 
Miedo a pedir ayuda, a depender, a que no nos necesiten, a que nada dependa de nosotros. Miedo a amar, a que nos amen. 
Miedo al destino y al azar. 
Miedo a no amar, a que no nos amen, a la libertad, a las cadenas. 
Miedo a preguntar, a no saber, a no entender, a no asumir, a no formar parte. 
Miedo a la violencia, al individualismo, a la obsesión. 
Miedo a mirar, a no ver, a no ser vistos, a desaparecer. 
Miedo a lo inevitable, a lo lógico, al caos. 
Miedo irracional, íntimo, público. 
Miedo a los muertos, a los vivos. 
Miedo a la risa, a la carcajada, a la liberación, al hundimiento. 
Miedos sin nombre y sin cara, miedos anónimos. 
Miedo al aplauso, a la indiferencia. 
Miedo superviviente. 
Miedo al descuido, al desamparo.